Guindo. Diseño de Interacción

Huevo frito y tortilla

3 Ene, 2013, por Sergio. 4 Comentarios

– ¿Koro qué te apetece de cenar?
– ¡Huevo frito!
– Bueno, vaaale

Nos colocamos el traje de faena y le apaño un delantal a mi hija de 4 años, cuando me dispongo a cascar el huevo sobre la sartén me espeta:

– ¡Noooo, papa! Primero en el plato, quiero mezclar el huevo en el plato.
– Ah! ¿Tu lo que quieres es tortilla francesa no?
– No, quiero huevo frito, pero quiero “barrejar” el huevo en el plato
– ¿Estás segura Koro? Si, batimos el huevo sólo podremos hacer tortilla ¿te comerás luego la tortilla no?
– Mmmmm… sí, tortilla, quiero tortilla francesa!

Le acerco un taburete al mármol y cascamos el huevo en un plato hondo, añadimos sal y bate el huevo durante un buen rato, dejando aproximadamente un 33% del mismo alrededor del recipiente. Con lo que queda, lo vierto sobre la sartén y hago la tortilla.

– ¿Qué plato quieres?
– El blau! (el azul)

Dejo caer la tortilla sobre su plato favorito y a continuación se produce el drama:

– ¡Nooo!¡Papa, yo quería huevo frito!¡No tortilla!
– Pero si te lo he explicado antes Koro…
– ¡Nooooo! – entre sollozos – te he dicho huevo, quería huevo… buaaaah!!!

Se deja caer en el suelo y me monta una escena, una rabieta que dura una media hora hasta que llega mi hija mayor y acepta comerse la tortilla que su hermana no ha querido. En casa no consiento tirar comida, así que hasta que no se llega al pacto familiar soy inflexible con mi hija, que al final consiguió su huevo frito.

Y es que a veces lo queremos todo, hacer tortilla francesa es mucho más divertido que freir un huevo frito, ya que tiene su momento de batir y mezclar los ingredientes, que es muy entretenido. Mientras que el huevo frito es cosa sólo de mayores, no podemos participar del proceso, que es muy peligroso según dice papa, ya que el aceite quema mucho. Aunque luego claro, el sabor del huevo frito y el momento de mojar pan no se puede comparar con la tortilla francesa, que es más práctica eso sí, y nos permite comer mientras realizamos otra actividad, como jugar, dibujar o ver los dibujos.

Feliz año nuevo, intentad disfrutar de vuestras actividades cotidianas y del proceso (si este os lo permite) o saboread el resultado final.

4 comentarios

  1. Muy bueno, me ha encantado!

  2. Sergio says:

    Muchas gracias Dani! :)

  3. R.P.Huidobro says:

    Relato corto con moraleja… una fábula vaya… Me ha recordado a una conversación sobre «Miedo a la libertad» de Erich Fromm que tuve en la facultad jejejeje…

  4. Sergio says:

    Mmmm… No lo conocía, me lo apunto ;)
    Abrazote!